5 adictas al fular: ¡conozcámonos mejor!
No mentimos si decimos que aceptaron nuestra invitación sin pensárselo ni un segundo, y eso nos hizo muchísima ilusión. Todo lo que vino después –el encuentro de San Nicolás en LennyLamb, el directo, la sesión de fotos– fue una aventura maravillosa para el equipo de Lenny. Cuando se marcharon, LL se quedó vacío. Por eso decidimos retenerlas un poquito pidiéndoles que nos contaran sus historias de porteo. Si antes apenas sabían unas de otras, tras el San Nicolás en casa de Lenny se fueron muy unidas. Quisimos subrayar ese vínculo pidiéndoles, con picardía, que no se pusieran en contacto entre ellas mientras respondían a las preguntas de nuestra «entrevista». ¡Queridas! Cuanto más echasteis de menos ese contacto, más orgulloso está Lenny de haber tenido la idea de un encuentro tan bonito.
Responde a las preguntas de Lenny Anna Dzwonkowska-Pucia:
- A qué me dedico: intento mostrar la belleza del mundo a mis cinco hijos y canto en un grupo que hace música entre el jazz, el folk y la electrónica, promocionando nuestra región. Como socióloga, observo el mundo y saco conclusiones, y en mis ratos libres soy maquetadora: en el ordenador junto en un todo lo que alguien me trae en archivos sueltos y creo publicaciones, pero también cosas pequeñas como carteles, folletos, catálogos y tarjetas de visita.
- Conozco LennyLamb desde hace un año.
- La primera persona a la que vi con fular fue: alguien cualquiera en internet.
- Nuestro primer encuentro con el fular se puede describir así: esto no va a salir…
- Por mis manos han pasado tantos fulares: ¡un montón! He perdido la cuenta. ¿Unos 150?
- Creo que mis manos han anudado un fular tantas veces: de media, ¡por lo menos 1000!
- 3 razones por las que me encantan los fulares: la cercanía con el bebé, las manos libres y… ¡son taaaan bonitos!
- Mi fular favorito me encanta por… el diseño, el color, la mezcla y el gramaje. Pero ¿cómo elegir solo uno? No sé si se puede… Symphony Desire con merino, justo después Symphony Euphoria, Symphony Sunset con tussah, Symphony Pure Joy con lino y, fuera de los Symphony, Herbarium Old Times con un 70 % de merino, Lovka, y ahora me he enamorado de Love Hormones.
- Cuando mi pequeño pasajero se me escape definitivamente, con el fular o los fulares haré esto: ya está pasando, las tijeras están en marcha. Transformo fulares en faldas, chales, cárdigans, lazos, pajaritas, libretas y bolsos.
- Las otras madres son para mí… necesarias.
- Quiero añadir que…: mi primer encuentro con un fular fue con uno elástico. Ni asesoras ni grupos: una amiga me lo dio, me enseñó sobre ella cómo colocar al bebé y ya… Después del parto lo intenté varias veces, pero me desanimé. Solo más tarde, con el siguiente hijo, empecé a interesarme. Pero seguía sin saber que había un grupo local y asesoras cerca. Así pasaron casi 5 meses, hasta que un viaje sin carrito me obligó a conseguir algo rápido. Escribí posts suplicando: ¿quién me ayuda a aprender? Publiqué en un grupo de madres y así descubrí que había grupos locales. Tenía que ser rápido. La asesora que encontré vino a casa 2 días después y… ese mismo día pedí mi primer fular. Cuando aprendí a anudarlo bien, caí rendida. Compraba, tocaba, anudaba sin parar. Al fin y al cabo, es el quinto hijo y hay que disfrutar de estos «trapitos». Y ahora, con mucho dolor, vamos reduciendo. Cada vez porteamos menos. Ayer por la noche, al ver el fular, mi peque gritó: «¡No a dormir, no a dormir!». Pero se dejó convencer de que solo nos abrazaríamos un momentito, y esos dulces 13 kg se quedaron dormidos en el fular…

Responde a las preguntas de Lenny Marta Kinowska:
- A qué me dedico: soy madre de 3 niños y músico por formación y por pasión. Profesionalmente trabajo en la industria pesada como jefa de proyecto. Fuera del trabajo, voy en moto y hago deporte.
- Conozco LennyLamb desde hace 3 años.
- La primera persona a la que vi con fular fue una conocida que tuvo un bebé prematuro.
- Nuestro primer encuentro con el fular se puede describir así: ¡qué cansado es este anudado! ¿Por qué hay tanta tela?
- Por mis manos han pasado tantos fulares: no soy capaz de contarlos, pero serían cientos.
- Creo que mis manos han anudado un fular tantas veces: unas 1000, creo.
- 3 razones por las que me encantan los fulares: ¡son prácticos! Con el fular anudado sigo teniendo las dos manos libres: puedo comer, jugar con los mayores, tomarme un té calentito. Segundo, ¡son preciosos! Y los Symphony, los más bonitos. Tercera razón: la cercanía.
- Mi fular favorito, que sin duda es Symphony Euphoria, me encanta por el diseño, los colores y la composición.
- Cuando mi pequeño pasajero se me escape definitivamente, con el fular o los fulares haré esto: tengo planeados muchos proyectos de costura. Ya tengo un montón de bolsos y otras cositas, y también pienso hacer ropa. Un chal ya lo tengo.
- Las otras madres son para mí… necesarias.

Responde a las preguntas de Lenny Katarzyna Kustosz-Burnac:
- A qué me dedico: ahora mismo soy madre a tiempo completo. Es una experiencia totalmente nueva para mí. Siempre he sido muy activa profesionalmente y después de las bajas de maternidad volvía enseguida a tope. Este año nos mudamos a Gdansk y me quedé en casa con una excedencia para ayudar a los niños a adaptarse. Pero no sé vivir sin contacto con la gente, así que estoy comprobando si la pasión que tengo desde hace 15 años puede convertirse en mi profesión. Me encanta la fotografía; siempre ha sido mi vía de escape de las prisas del día a día. Y ahora uno mis dos pasiones: la fotografía y los fulares.
- Conozco LennyLamb desde hace 3 años.
- La primera persona a la que vi con fular fue: Kamila, una madre joven que porteaba en fular en mi pequeña ciudad. Kamila me salvó prestándome mi primer fular LennyLamb para que tuviera con qué portear después del taller con la asesora. Y fue la primera adicta al fular que conocí, con un montón de fulares LennyLamb. Entonces me daba miedo hasta tocar su fular de seda, porque me parecía carísimo. Y luego todo cambió.
- Nuestro primer encuentro con el fular se puede describir así: amor a primera vista.
- Por mis manos han pasado tantos fulares: de verdad que no lo sé… Más de cien y menos de mil (por ahora).
- Creo que mis manos han anudado un fular tantas veces: entre 2000 y 4000. Llevo 3 años porteando. Todos los días. Como mínimo una vez al día.
- 3 razones por las que me encantan los fulares: me facilitaron el día a día con dos hijos. Dan cercanía con el bebé. Son preciosos. Con ellos te puedes dar más caprichos que con los zapatos y los bolsos.
- Mi fular favorito me encanta por… Cada fular favorito me encantó porque era suave, porteaba bien y era bonito. ¿Uno solo? Es una pregunta muy difícil. Le tengo mucho cariño al primero, Little Herringbone Imagination. Ese fular sigue circulando por la familia. También le tengo mucho cariño a mi primer amor fularero, el Symphony Rainbow Dark. Cuando Tośka era más mayor, la seda bourette porteaba de maravilla: me encantaban Swallows above the Clouds y Symphony Sweetness. Y los más bonitos que he tenido fueron seguramente los Dragonflies Rainbow Dark. Por sus colores y su composición, adoro Symphony Desire. Es perfecto para mi niña de tres años.
- Cuando mi pequeño pasajero se me escape definitivamente, con el fular o los fulares haré esto: no se me escapará. Tiene tres años. Porteamos todos los días. Cuando ya no pueda levantarla, haré con los fulares chales, bolsos y faldas. Y guardaré algunos para dárselos a mi hija cuando esté embarazada.
- Las otras madres son para mí… necesarias.
- Quiero añadir que…: me encantan los fulares de Lenny Lamb. Los adoro por sus diseños y sus degradados. Vuestro algodón es el mejor del mundo. Y la bourette, también maravillosa. Creía que era del team Symphony. Pero cuando empezamos a recordar, resultó que quiero igual a Dragonflies, Swallows, Colours, Lovka y el degradado arcoíris dark.

Responde a las preguntas de Lenny Agata Nagórniewicz:
- A qué me dedico: soy madre de tres y asesora de porteo
- Conozco LennyLamb desde hace 2 años
- La primera persona a la que vi con fular fue Ania, la primera asesora de porteo de mi ciudad.
- Nuestro primer encuentro con el fular se puede describir así: amor a primera vista
- Por mis manos han pasado tantos fulares: ¡madre mía! No tengo ni idea, ¡pero muchísimos!
- Creo que mis manos han anudado un fular tantas veces: en 2 años de porteo, pongamos una vez al día, salen unas 700 veces, más los anudados como asesora, así que ¡muchíiiiiiiisimas!
- 3 razones por las que me encantan los fulares: los fulares me permitieron volver a mi labor como activista y voluntaria, volver a vivir de forma activa, y nos trajeron muchas cosas buenas a mí y a mis hijos; le estoy muy agradecida a este «trapo».
- Mi fular favorito, que es un Symphony, me encanta por… sus colores y su composición. El primero, el más sentimental, es Rainbow Dark, porque fue nuestro primer fular «serio», que nos costó un dineral (300 eslotis hace casi 2 años eran una fortuna). Ahora mis favoritos absolutos, que tengo en mi colección, son Desire, Sunset e Ice.
- Cuando mi pequeño pasajero se me escape definitivamente, con el fular o los fulares haré esto: seguiré admirándolos en la estantería, porque no tengo valor para cortarlos.
- Las otras madres son para mí… necesarias.
- Quiero añadir que…: estoy llena de gratitud por el día en que vi un fular en acción. Doy gracias por haber tenido a Wiola a mi lado (una chica que porteaba no a sus propios hijos, sino a los de su hermana), que me dio el empujón para portear todavía más. Doy gracias por los 3 preorders de Symphony durante nuestra etapa de porteo, por cada momento, cada evento y cada amistad de estos dos últimos años. Doy gracias a mis compañeras de la asociación Absolutna Bliskość (Cercanía Absoluta) por nuestra labor conjunta. Doy gracias a mi marido por hacer la vista gorda con mi locura e incluso apoyar a veces mis ideas más absurdas, porque sabe que son importantes para mí. Doy gracias por que Lenny viva tan cerca de mí y por haber podido conocer a las personas maravillosas que trabajan o han trabajado por el éxito de LL: Joanna y Michał, Kasia y Piotr, Ewa, Edyta, Basia, Iwa, Asia M, Sebastian, Claudia y otros cuyos nombres es imposible recordar. Gracias por vuestra actitud hacia el trabajo y vuestra dedicación. ¡Es maravilloso!

Responde a las preguntas de Lenny Katarzyna Czarnecka:
- A qué me dedico: soy madre y científica, y con mi marido llevo una cafetería familiar, Nutka Cafe, en el barrio de Wola de Varsovia.
- Conozco LennyLamb desde hace 3 años.
- La primera persona a la que vi con fular fue Anna, una compañera del colegio y asesora de porteo. Cuando la vi en acción, mis hijos ya eran mayores. Sentí una punzada de envidia. Por suerte, yo también pude disfrutar de la alegría de portear.
- Nuestro primer encuentro con el fular se puede describir así: ¿por qué no conocí esto antes? Fue una reflexión agridulce. Si hubiera conocido los fulares con mi primer hijo, muchas cosas podrían haber ido de otra manera. Por suerte, los descubrí con el tercero.
- Por mis manos han pasado tantos fulares: seguro que más de 200.
- Creo que mis manos han anudado un fular tantas veces: cerca de mil, me parece. Intento contar: llevamos más de dos años porteando y el primer año eran incluso varias veces al día…
- 3 razones por las que me encantan los fulares: cercanía, comodidad, belleza.
- Mi fular favorito me encanta por… los recuerdos que me unen a él (Lenny apunta: nunca mejor dicho). Pero me cuesta elegir solo uno. Mis favoritos son probablemente los Painted Feathers Rainbow Dark de LL: con ellos tengo los recuerdos más bonitos. Pero también me encantan Prism, Herbarium, Folk Hearts con tussah, mi primera Snow Queen… Me cuesta decidirme…
- Cuando mi pequeño pasajero se me escape definitivamente, con el fular o los fulares haré esto: venderé algunos, con otros haré algo bonito como recuerdo y guardaré unos cuantos para siempre en un escondite secreto.
- Las otras madres son para mí… imprescindibles y cercanas. La maternidad cambia la forma de ver el mundo y a los demás. Las madres tenemos que estar unidas.
- Quiero añadir que…: gracias por estar ahí.

¿Y qué diríais vosotros, queridos, si os pasara algo así? Lenny lloró de emoción, y todos nos envolvimos en hormonas del amor y estamos volando muuuuuy alto. Vosotros también podéis. También podéis envolveros en Love Hormones. O poneros unas Wings.
Y para terminar, lo diremos en voz baja, porque de cerca hasta un susurro se oye: chicas, ¡gracias de todo corazón a vosotras (y a vuestros peques)!


