Mi primer fular
Mi primer fular
Trabajando como asesora de porteo, me he dado cuenta de que una de las primeras preguntas que respondo a las familias que quieren comprar su primer fular es: ¿qué fular elijo?
¿En qué se diferencian realmente los fulares?
Soy consciente de que el mercado de fulares es enorme y de que una familia que empieza puede marearse con tantos colores, aunque no son los colores lo que diferencia principalmente a los fulares. Los parámetros en los que deberíamos fijarnos primero son:
- el tejido (sarga cruzada, diamante, espiga, jacquard);
- la composición del hilo (algodón, viscosa de bambú, seda, lino, cáñamo, lana, etc.);
- el gramaje del fular (de 210 - 220-290-330 g/m2);
- el color: también importa, porque el fular tiene que gustarte :)
Cada una de estas características merece un análisis a fondo, y de cada una se podría escribir muchísimo. Pero si queremos dar una respuesta sencilla a la pregunta, hay que recordar que un fular de algodón con tejido de sarga cruzada siempre es una buena elección para empezar.
¿Por qué ese? Porque trabaja bien, se ajusta con facilidad, es económico y está disponible en muchos colores: es el estándar. Además, el gramaje de estos fulares, 210-230 g/m2, lo convierte en una opción adecuada para cualquier época del año: lo bastante fresco para el verano y no demasiado fino para el invierno. Un fular de algodón de sarga cruzada portea igual de bien a un recién nacido que a un niño de un año. Así que se puede decir que solo tiene ventajas :)
Al elegir el primer fular, también conviene fijarse en los colores. Muchas asesoras de porteo recomiendan para el primer fular dos colores distintos en los bordes, es decir, un diseño que ayude a orientarse mientras se aprende a anudar.

En LennyLamb hemos reunido estas características en una línea especial de productos: la Basic Line. Es un fular que lo tiene todo: fresco, suavísimo, bicolor, de algodón y económico (la talla M cuesta 44,70 EUR). Así responde a las necesidades de las familias que empiezan y garantiza un buen comienzo en el porteo: una versión asequible y una elección segura para empezar, a un precio que sigue asegurando buena calidad. Solo está disponible en tres colores, pero si tu presupuesto no es limitado, en nuestra oferta habitual de fulares de sarga cruzada encontrarás toda la gama de colores.
¿Significa eso que los demás fulares no sirven para empezar? Claro que no :) Entre la enorme oferta seguro que hay fulares que pueden ser un estupendo primer fular para un recién nacido o un bebé algo mayor. Eso sí, requiere estudiar el tema con más detalle y, casi siempre, más presupuesto. Así que volvamos a los puntos anteriores.
Tejido, gramaje y composición del fular
Hay que tener en cuenta que las características de cada fular son el resultado de la combinación del tejido, el gramaje (que aquí describimos, simplificando mucho, como la densidad y el grosor de la tela) y el hilo utilizado.
En principio, todos los tejidos mencionados son buenos. También depende de tus gustos. El fular de sarga cruzada tiene una textura lisa, mientras que el diamante, la espiga y la mayoría de los jacquards tienen una estructura bastante característica.

Los fulares de diamante y de espiga de la colección LennyLamb, gracias a la calidad del hilo y a un gramaje adecuado, también son perfectos para empezar a portear, y para mucho, mucho tiempo después. Es una opción algo más cara (talla M, unos 60–85 EUR), pero merece totalmente la pena. Lo más destacable de la espiga es su suavidad desde el primer uso y su textura de espiga tan especial.

El último grupo de tejidos en el que merece la pena detenerse son los fulares tejidos en jacquard. Al comprar un fular con este tejido, sin una descripción adicional de la tela es casi imposible prever qué propiedades tendrá. Depende mucho de la técnica utilizada para lograr cada dibujo o efecto de color.
Como primer fular jacquard recomendamos sin duda los diseños de corazones Little Love y Big Love, así como los jacquards lisos y finos como Lace (jacquards de algodón en talla M, unos 100 EUR). Si no es pleno verano, son perfectos para un recién nacido. En cambio, desaconsejamos para empezar los fulares jacquard más gruesos (gramaje superior a 300 g/m2).
En cuanto a la composición, por motivos económicos conviene empezar con algodón: es el estándar asequible. Pero si no te importa invertir, por ejemplo, en seda con lino o en algo con cachemira, creo que tu recién nacido y tú vais a estar felices. Eso sí, estos fulares requieren buenos cuidados :)
Pero, en realidad, en cualquier caso se cumple la máxima: no importa con qué, lo importante es anudar bien :) Cada persona tiene necesidades y gustos distintos, por eso elegir el primer fular no siempre es evidente. Eso no significa que sea imposible ni que vayas a elegir un producto peor. Si aún tienes dudas, siempre merece la pena consultar a una asesora de porteo o escribir al fabricante.