La comunidad porteadora, donde nacen las amistades…
La comunidad porteadora, donde nacen las amistades…
Hace muchos años, John Donne escribió que «ningún hombre es una isla». Y ninguna familia debería serlo tampoco. Antes, los padres y el bebé no estaban solos: la familia se entendía de otra manera. Varias generaciones vivían juntas y se ayudaban; además, la gente vivía mucho tiempo en el mismo sitio, así que el trato con los vecinos era mucho más estrecho que hoy. Hoy, la pequeña «unidad familiar» (madre y/o padre y uno o varios hijos) vive sola, se muda muchas veces y tiene que apañárselas con todo. Puede ser duro y frustrante, y los padres, sobre todo primerizos, pueden sentirse solos. Es estupendo encontrar consejo cerca, en la puerta de al lado, pero si (por muchas razones) no es posible, no te preocupes: hay muchas familias que pueden ayudarte y apoyarte por internet. Esa es la magia de la comunidad porteadora.
Una pasión que une…
Todo empieza cuando quieres comprar un fular o una mochila. Buscas datos sobre precio, calidad, formas de portear… y no solo encuentras información, sino que también descubres una gran comunidad de gente porteadora de todo el mundo: puede vivir cerca de ti, en otra parte de tu país o incluso en otro continente. Si decides unirte a la comunidad porteadora, puedes encontrar amigos, y no solo para la etapa del porteo…
Hay muchas formas de conocer a familias porteadoras: únete a grupos de porteo en Facebook o a foros sobre el tema. Si vives en una ciudad grande o cerca de una, tienes aún más opciones para conocerlas en persona. Seguro que hay muchos eventos a los que puedes ir: talleres (algunos gratuitos, otros no), ferias y, sobre todo, quedadas, organizadas con regularidad o de forma espontánea. En esas quedadas puedes probar distintos fulares y anudados y, lo más importante, hablar con personas que comparten valores parecidos.
Charlar sobre fulares, mochilas, composiciones y anudados es el comienzo perfecto de una relación más larga. Aunque sea solo online (muchas amistades «porteadoras» empezaron en internet y acabaron en una quedada en persona). La gente se va conociendo y quiere compartir más cosas de su vida; hay grupos para «hablar de todo» que nacieron en grupos de porteo. Allí se puede preguntar por casi cualquier cosa: zapatos nuevos, elegir colegio, cómo curar una infección… Compartir alegrías y fracasos, problemas familiares o la noticia de un embarazo. Y todo ello a cualquier hora.
Ventajas
Unirse a la comunidad porteadora no es perder el tiempo. Tiene muchas ventajas psicológicas. La principal es que no te sientes sola: formas parte de una comunidad donde puedes pedir consejo (no solo sobre porteo) o ayuda, compartir distintos puntos de vista y resolver dudas. En ese sentido, es una especie de continuación de la comunidad tradicional (basada en la familia y el lugar).
También puedes hacer amistades para toda la vida. Muchas familias cuentan historias de amistades que empezaron en un grupo de porteo y han durado mucho: crea un vínculo muy fuerte entre las personas. Te hablarán de horas charlando, de apoyo en momentos difíciles, de la alegría de conocerse en persona, de fiestas de cumpleaños sorpresa o regalos de Navidad… En la vida moderna, las relaciones entre personas a veces se infravaloran, pero son ellas las que nos hacen ser quienes somos.


