¿Qué tejido es el mejor para un fular y una mochila portabebés?
¿En qué se diferencian los fulares tejidos y las mochilas portabebés? ¿Qué tejido es el mejor?
¡Hola!
En esta entrada nos gustaría ayudarte a elegir el diseño y el tejido concreto de tu fular o mochila portabebés. Nos centraremos en la composición (mezcla de fibras), el gramaje (grosor) y el tipo de tejido.
Si buscas consejos sobre cómo elegir el tipo de fular y su longitud, puedes consultarlos en nuestro blog aquí:
https://es.lennylamb.com/blog/el-primer-fular-portabebes-cual-elegir
Los fulares tejidos abarcan una amplísima variedad de telas. Todos querríamos elegir «el mejor». Pero del mismo modo que un abrigo de plumas no es mejor que una blusa de seda, tampoco existe un único tejido perfecto para un fular o una mochila portabebés. La comodidad es algo subjetivo. Gracias a nuestros breves consejos te resultará mucho más fácil encontrar el ideal para ti.
Material (composición)
Para tejer fulares portabebés se utilizan diversos materiales: lo más habitual es el algodón 100 %, a veces combinado con fibras como viscosa de bambú, lino, cáñamo, lana, seda o cachemira, entre otras. Para empezar, recomendamos elegir un fular de composición sencilla: algodón 100 % o algodón con viscosa de bambú. Podrás lavarlo fácilmente en la lavadora, algo muy práctico teniendo en cuenta lo rápido que se ensucian los bebés.
¿Para qué sirven entonces las mezclas de fibras? ¿Vale la pena interesarse por ellas? ¡Por supuesto! Las distintas fibras modifican las propiedades del tejido. Veamos algunos ejemplos:
Una de las mezclas más apreciadas de LennyLamb es la combinación de algodón, lana merino, cachemira y seda:
Fulares como Little Love Rose Garden tienen un aspecto elegante, un brillo sutil y una suavidad extraordinaria. Dan un soporte excelente incluso con niños grandes. La lana aporta transpirabilidad al tejido y una suave elasticidad sobre los hombros que distribuye de maravilla el peso del bebé.
Otra mezcla destacada de LennyLamb es la combinación de algodón con seda y lino (como el famoso Royal Lace):
Los fulares con esta composición funcionan de maravilla en climas cálidos y en verano. Se ablandan rápidamente y adquieren una caída muy agradable y moldeable. Son muy frescos, ofrecen un gran soporte y presentan preciosas irregularidades y una textura única gracias al lino y la seda.
Antes de comprar un fular o una mochila, vale la pena buscar información sobre cada mezcla en particular. Los grupos online de porteo son una fuente inestimable de opiniones, y también puedes buscar reseñas de fulares LennyLamb (#recenzjelennylamb).
Grosor / Gramaje
Además de la composición del tejido, otro dato importante es el gramaje:
- Hasta 200 g/m2 – fulares finos
- 200 g/m2 – 250 g/m2 – fulares de grosor medio
- 250 g/m2 – 300 g/m2 – fulares medio-gruesos
- Más de 300 g/m2 – fulares gruesos
Para empezar recomendamos fulares finos y de grosor medio. Los fulares más gruesos suelen ser más coloridos y con diseños complejos. Requieren lo que llamamos «doma»: no son blanditos desde el primer día, sino que se van suavizando con el uso hasta volverse más manejables. Son ideales para portear niños más pesados y los recomendamos a porteadores con experiencia.
Tipo de tejido (ligamento)
No recomendamos fulares ni mochilas confeccionados en tejido plano (tafeta) industrial, ya que esa tela no cede en diagonal ni distribuye bien el peso del bebé en todas las direcciones. Recomendamos fulares y mochilas portabebés tejidos en sarga cruzada (broken twill), diamante, espiga (herringbone), jacquard y sus variantes como moulin y crackle.
Sarga cruzada (Broken Twill)
Garantiza una excelente calidad a un precio muy atractivo. Está disponible en 100 % algodón y en mezcla de algodón/bambú. Son los fulares más finos de LennyLamb, suaves y muy fáciles de ajustar. Son ideales para iniciarse en el mundo del porteo. Los fulares con tejido de diamante tienen propiedades muy similares.
Tejido de espiga (Herringbone y Moulin) 240–280 g/m2
Fulares ideales para principiantes que además ofrecen un soporte excelente para niños más mayores. El tejido de espiga también funciona genial en mochilas portabebés. Es una tela transpirable con una textura ligeramente rugosa y con buen agarre que evita que el nudo se afloje.
Tejido Jacquard (y Crackle) más de 220 g/m2
Es un grupo de tejidos muy variado. Algunos tienen un entramado más suelto, son esponjosos, transpirables y delicados (por lo que pueden ser más propensos a enganchones, como LittleLove). Otros tienen un tejido muy denso, son menos frescos y requieren doma, pero una vez domados soportan cualquier peso.
¡Vale la pena experimentar! Busca un fular o mochila que no solo te enamore por su diseño y color, sino que también reste kilos al peso de tu bebé sobre tus hombros. Y en la búsqueda del fular perfecto, no olvidemos que lo más importante es portear y disfrutar de la cercanía cada día. ¡El fular es simplemente nuestra preciosa herramienta!




