Bandolera de anillas: distintos tipos de hombro
Bandolera de anillas: distintos tipos de hombro
La bandolera de anillas es una opción de porteo ligera, rápida y fácil de usar. Consiste en una pieza larga de tela, de unos dos metros, con dos anillas, que puedes llevar siempre contigo. Su gran ventaja es que no necesitas hacer nudos: basta con pasar correctamente la tela por las anillas, colocar al bebé y ajustar la tensión según las instrucciones.
Se adapta a personas de distintas tallas y constituciones, por lo que es un portabebés muy versátil.
Al elegir la posición de porteo, sigue las instrucciones actuales del fabricante y respeta los límites de peso de tu modelo. La cara del bebé debe permanecer visible, la nariz y la boca despejadas y el mentón separado del pecho. El soporte debe ser adecuado para su edad y desarrollo.

En las bandoleras de anillas encontrarás dos tipos de hombro: plegado y fruncido. Una pregunta frecuente es cuál resulta mejor. No existe una respuesta única, ya que depende principalmente de las preferencias personales.
¿En qué se diferencian?
El hombro plegado tiene una estructura más definida.

La tela se mantiene más estrecha sobre el hombro, pero sigue extendiéndose ampliamente por la espalda. Esto permite mayor libertad de movimiento. Puede resultar más cómodo para personas con hombros estrechos, porque no los envuelve tanto. Por ese mismo motivo, puede gustar menos a quienes prefieren que la tela cubra todo el hombro.
El hombro fruncido es el tipo de hombro más ancho.
Ofrece más libertad para extender la tela sobre el hombro. Puede desplegarse ampliamente para cubrirlo y repartir el peso. También permite distribuir bien la tela por la espalda.

Sin embargo, si tienes los hombros estrechos, puedes sentir que hay demasiada tela sobre ellos.