Tejido, cortado y cosido bajo un mismo techo

Preorder: ¿qué es?

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El preorder paso a paso

Preorder. ¿Un animal salvaje? ¿Un término para profesionales? ¿Un premio? ¿Algo único, solo al alcance de unos pocos? ¿O quizá otra cosa? Esta palabra mágica aparece de vez en cuando en los grupos de porteo, en los directos… ¿Qué es exactamente? ¡Vamos a conocer el preorder paso a paso! En este artículo hablaremos de los preorders de LennyLamb. Lo más habitual es que en los preorders hagamos fulares, así que hablaremos de ellos, pero si la tela tiene las características adecuadas, puede convertirse en toda una gama de productos, igual que en la oferta habitual.

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¿Para quién es un preorder?

En pocas palabras, el preorder es un encuentro especial entre el fabricante y un grupo de clientes interesados, una especie de pedido conjunto, pero no de un producto ya terminado, sino de uno que está a punto de crearse y, esto es importante, fruto de una colaboración. Se diferencia de los pedidos normales por su disponibilidad limitada, y a menudo los clientes participan en el proceso de creación. Un aliciente más es que todos los ejemplares pueden ir numerados. Para quienes aman las piezas únicas es un mensaje importante: si te cruzas por la calle con alguien que lleva el mismo fular, no sientes fastidio, sino complicidad, y desde luego no pasarás de largo con indiferencia.

Desde el punto de vista formal
El preorder es un pedido que se paga antes de fabricar el producto. Es una norma habitual en todas las empresas que hacen pedidos personalizados. En LennyLamb dividimos la compra en dos pagos y pedimos el primero antes de encargar los hilos (normalmente mezclas de lujo) necesarios para fabricar la tela.

El diseño: ¿nos conocemos de algo?
Lo más habitual es que el preorder parta de un diseño de LennyLamb conocido y querido en el que alguien ha visto un nuevo potencial. Pero todos sabemos que el diseño es solo una parte del fular. Por eso, una vez elegido, ya sea por el fabricante o por los clientes, llega la siguiente fase. A veces hay varios diseños sobre la mesa y la discusión va en paralelo. Para alguien sin experiencia, en esta fase es muy difícil tener la sensación de estar al día. Es un poco como seguir varias pantallas a la vez en una reunión de un gabinete de crisis.

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Guía para hilos: cómo llegar lejos siendo una pequeña bobina ;)

Hay que abrirse paso, y es más fácil si perteneces al exclusivo club de la lana y la seda. Si eres algodón, procura tener un color bonito y único, que encaje sí o sí con la temporada en la que vas a aparecer. Y si eres blanco o negro… bueno, cuenta con entrar en la urdimbre. Ahora en serio: para los clientes, el preorder resulta atractivo porque pueden influir no solo en el diseño, sino también en el resto de características de la tela: color, composición, grosor. Se puede soñar, y quizá incluso hacer realidad los sueños. Es más fácil en un grupo de unas decenas de personas que con un diseño dirigido a varios miles. Las mayores emociones, a ambos lados de la pantalla, las despiertan las mezclas, es decir, los hilos que enriquecen y ennoblecen el algodón: lino, seda, lana (merino, cachemir, angora, alpaca…). Son tan maravillosos que a uno le gustaría ponerlos todos a la vez en la tela, pero son como las especias: si echas al plato todo lo que tienes en el cajón, no solo no te convencerá, sino que con toda probabilidad será incomible. Por eso en LennyLamb tenemos tecnólogos, «chefs» experimentados que entran en acción cuando se han reunido todos los ingredientes imaginados y responden con datos concretos: qué es posible y cuál será el resultado.

La simulación: los diseñadores gráficos en acción
Las historias están muy bien, pero para creérnoslas, las palabras, impresiones y sueños tienen que pasar por las manos de los diseñadores gráficos. Si los oyes consultarse y discutir, podrías pensar que se trata de un club de poetas olvidados. Y, pensándolo bien, hace falta alma de poeta para convertir palabras en imagen. Las simulaciones, por supuesto, no reflejan a la perfección cómo será la tela; siempre tienen un margen de error mayor o menor, pero ese es el encanto del preorder: es una especie de viaje a lo desconocido.

Elecciones: primera vuelta
En esta fase, el grupo de Facebook del preorder, creado en paralelo, llega a su punto álgido. Es el momento de presentar la simulación y votar. Es una fase muy difícil por al menos dos motivos:

  • la simulación no puede reflejar con exactitud la discusión: en primer lugar, porque siempre es un compromiso, una versión, una variante; en segundo lugar, porque es una etapa intermedia entre la imaginación y la tela, ya concreta pero bidimensional;
  • cada persona interesada está muy apegada a su propia visión, así que, primero, cuesta elegir solo una; y segundo, cuando funciona la democracia y la mayoría elige ganador, los «perdedores» no siempre comparten el entusiasmo de los vencedores, y a veces en esta fase lo dejan.

Quiero ver: segunda vuelta
El diseño está elegido; se acabaron los faroles. Si es técnicamente posible, hacemos una muestra en la tela real. Las simulaciones o las fotos de las muestras se publican en el grupo de Facebook del preorder, seguidas del formulario de pedido. Solo entonces se puede encargar un fular (u otro producto, si aparece en el formulario).
Mantén la calma si puedes :)
El tiempo entre la apertura y el cierre del formulario es bastante intenso para ambas partes. Llevar un preorder hasta aquí es un proceso muy complicado y laborioso para la empresa. Para los clientes, rellenar el formulario parece sinónimo de pedido, pero no siempre es así. En LennyLamb tejemos la tela si se reúnen 50 metros. Si por algún motivo no se consigue, el preorder no verá la luz y, pese al enorme esfuerzo de ambas partes, acabará en el congelador de las ideas.

Casi en la meta (pero solo casi) ;)
Al cerrar el formulario, pedimos a los clientes que paguen el 50 % del importe del pedido y, al mismo tiempo, encargamos los hilos necesarios. No devolvemos este importe si cambias de opinión, porque se trata de un pedido personalizado que no pasa a la oferta permanente. Una solución que funciona para quien quiere cancelar su pedido por algún motivo es traspasar su plaza a otra persona, normalmente dentro del grupo del preorder.

El tiempo de espera
A diferencia de una compra normal al fabricante o en el mercado de segunda mano, el preorder implica también esperar el producto encargado. Y es que la tela solo se teje cuando se reúne un grupo de pedidos. A veces la espera de hilos poco comunes puede alargar bastante el plazo. En casos extremos, puede llegar a ser de una docena de semanas o más.
Y vivieron felices…
Cuando tejemos la tela, pedimos a los clientes que paguen la segunda parte de la factura. Cosemos, enviamos. Y ahí termina todo. Para nosotros. El fular sale a recorrer el mundo. Lo único que lamentamos es que a veces no vuelva para contarnos su historia.



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