Lavar tu fular portabebés: ¡más fácil de lo que piensas!
¡Lavar tu fular o mochila portabebés (incluso con lana o seda) es más fácil de lo que piensas!
Cuando te dispones a lavar tu fular por primera vez puede parecer toda una misión imposible: ¡tantos metros de tela delicada! En realidad, con unos cuantos consejos es tan sencillo como lavar tu ropa. Algunos fulares se pueden lavar en lavadora, mientras que mezclas especiales como algodón/lana merino o algodón/lino/seda tussah requieren lavado a mano, ¡pero por su suavidad y soporte merecen totalmente la pena!
Lavar el fular con regularidad es imprescindible
Los fulares deben lavarse regularmente, no solo cuando se manchan. Es importante tanto para la higiene de tu bebé como para la salud de las fibras: el baño devuelve los hilos a su sitio y previene desplazamientos del tejido («shifting»).
Sigue las indicaciones de la etiqueta

Antes de empezar, revisa siempre la etiqueta del fular: si indica «lavado a mano», no lo metas en la lavadora ni superes la temperatura recomendada.
Consejos según la composición (blends)
Trata siempre el fular siguiendo las indicaciones de la fibra más delicada que contenga:
Lino – centrifuga a bajas revoluciones para evitar arrugas; no reseques las fibras; se plancha mejor cuando aún está ligeramente húmedo y con abundante vapor.
Cáñamo – le sientan bien las temperaturas altas tanto al lavar como al planchar.
Viscosa de bambú – requiere un lavado suave y corto en agua tibia (¡no dejar en remojo más de 40 minutos!); secar en horizontal.

Seda – lavar a mano en agua tibia con detergente suave para lana y seda; no secar al sol directo.

Lana – lavar a mano (salvo lana superwash) con detergente delicado para lana y seda (sin lanolina) en agua tibia; evita cambios bruscos de temperatura del agua para no fieltrar la lana; no retorcer ni centrifugar; secar en plano.

Lavado a máquina
Lava el fular junto con ropa o toallas de colores similares (asegúrate de que no tengan cremalleras ni velcros). No laves el fular solo en el tambor. Usa un programa para prendas delicadas, sin suavizante ni lejía.
Lavado a mano paso a paso
- Llena la bañera o un barreño con agua tibia (unos 30 °C) y un poco de detergente líquido suave.
- Introduce el fular y deja que se empape bien.

- Déjalo en remojo unos 30 minutos, moviéndolo suavemente de vez en cuando.

- Saca el fular sosteniendo todo su peso, cambia el agua por agua limpia a la misma temperatura y acláralo bien hasta que no queden restos de jabón.

- Extiende el fular sobre una toalla grande y enróllalo en ella.

- Presiona suavemente para retirar el exceso de humedad y déjalo secar extendido en plano sobre una toalla seca.

¡BUENA SUERTE!