El encuentro de los ángeles
¿Conoces, por casualidad, a algún multimillonario?
Las hermanas dominicas necesitaban 7 000 000 de eslotis para este proyecto. Y cuando el 1 de septiembre inauguraron la Casa de los Chicos que construyeron con ese dinero, dijeron: «Al principio pensamos que bastaría con encontrar a un multimillonario para quien esta suma fuera una minucia. Pero ahora entendemos que no necesitábamos a un multimillonario, sino a ocho mil quinientos amigos para construir esta casa».

¿Dar o recibir?
Algunos invitados, como LennyLamb, conocían y apoyaban a las hermanas desde hacía tiempo; para otros donantes más «nuevos», todo en Broniszewice era una novedad. El día de la inauguración, todos dieron un buen impulso a los fabricantes de pañuelos. Te costará creerlo, pero hasta el cordero Lenny lloró en solidaridad. Y hablando en serio: sentimos que formábamos parte de algo que va más allá de la relación entre donante y beneficiario, e incluso le da la vuelta. Sí, tejimos la tela de los pingüinos especialmente para las hermanas, apoyamos la rifa de regalos y mostramos en el escenario un baile con fulares (gracias a Agnieszka Osińska y sus amigas), pero recibimos mucho más a cambio: el amor de dieciocho hermanas por cincuenta y seis chicos, sus «hijitos», como dicen ellas, nos llegó de rebote.


Una comunidad llena de color
Así describen las hermanas la Casa en su web: «Los chicos y el equipo forman una comunidad única y llena de color, compuesta por personas muy diversas y basada en la comprensión mutua, el respeto y el amor. Aquí todo el mundo es querido y aceptado tal como es». Durante la construcción, las hermanas se toparon con mil problemas, pero no paraban de repetir: si sale bien, será un milagro. Tuvimos la ocasión especial de ver ese milagro hecho realidad.
La Casa de los Chicos de Broniszewice sigue necesitando apoyo. LennyLamb no abandonará a los chicos, así que seguirás oyendo hablar de las hermanas y de sus hijos. El vídeo que nos inspiró a diseñar y tejer la tela de los pingüinos lo encontrarás aquí. Y si te apetece saber más sobre cómo se construye una casa para 56, puedes conseguir el libro (en polaco) sobre estas valientes madres por elección que no tuvieron miedo de intentarlo.